Las Bases del Islam Europeo
Europa no necesita expulsar al islam ni el islam necesita conquistar Europa; ambos necesitan una nueva síntesis. La libertad religiosa europea protege tanto la práctica de la religión como la libertad de cambiar de creencia, mientras que el marco europeo se basa en dignidad humana, libertad, igualdad, democracia y Estado de Derecho
La clave sería no «cambiar el islam para agradar a Europa», sino como crear las condiciones intelectuales, religiosas y sociales para que pueda existir un islam plenamente europeo, compatible con la democracia liberal y, al mismo tiempo, reconocible para un musulmán.
El proyecto que puede cambiar la relación entre el islam y Europa durante los próximos 50 años
Durante décadas Europa ha discutido una pregunta aparentemente sencilla: ¿Puede el islam encajar en Europa?
Quizá sea la pregunta equivocada. La pregunta verdaderamente importante podría ser otra: ¿Puede nacer un islam europeo?
No un islam importado. No un islam árabe trasladado a París, Barcelona, Berlín o Bruselas. Un islam encerrado en comunidades paralelas, gobernado culturalmente desde países que están fuera de Europa y sometido a códigos sociales nacidos en sociedades muy diferentes.
Hablamos de algo mucho más ambicioso. Un islam nacido en Europa, pensado en Europa, hablado en las lenguas de Europa y construido por musulmanes europeos.
Un islam que pueda rezar en una mezquita de Barcelona sin sentirse extranjero. Un islam que pueda ser practicado por una mujer que estudia, trabaja, dirige una empresa y decide libremente cómo vestir.
Un islam que pueda aceptar que un musulmán abandone la religión sin convertirse en enemigo. Un islam que pueda reconocer que las leyes del Estado están por encima de cualquier interpretación religiosa.
Un islam que pueda convivir con ateos, cristianos, judíos, agnósticos y personas de cualquier otra convicción. Y, sobre todo, un islam que pueda decir: «Soy musulmán y europeo. No tengo que escoger.»
1. Europa no necesita un islam sin identidad
Europa no puede exigir a un musulmán que deje de ser musulmán. Pero tampoco puede aceptar que una interpretación religiosa se coloque por encima de los derechos fundamentales.
Aquí aparece el verdadero desafío. No se trata de eliminar el islam. Se trata de construir un islam que pueda vivir dentro del marco europeo sin pedir excepciones permanentes para sus principios incompatibles con ese marco. Ese es el punto de partida, Islam con identidad europea.
2. El problema no es que existan musulmanes en Europa
El islam ya está en Europa. Hay musulmanes europeos de primera generación, de segunda, de tercera. Y cada vez habrá más personas para las que Europa no será el lugar al que emigraron sus padres.
Será simplemente su casa, han nacido en Barcelona, en París, en Rotterdam, en Milán, en Marsella, En Berlín.
Estudian en universidades europeas,trabajan en empresas europeas, pagan impuestos europeos, votan en elecciones europeas, sus hijos juegan en colegios europeos.
Y, sin embargo, en muchos casos siguen recibiendo buena parte de sus referencias religiosas, culturales o intelectuales desde fuera. Aquí aparece una contradicción histórica.
Europa está produciendo musulmanes europeos, pero todavía no ha producido plenamente un islam europeo. Y esa diferencia puede ser decisiva. Los musulamens europreos necesitan Islam europeo
3. El Islam Europeo no sería una nueva religión
Esto es importante. El concepto de Islam Europeo no debería significar crear una religión nueva.No sería necesario inventar otro Corán, ni crear otro profeta, sería algo diferente. Una nueva interpretación europea del islam.
La diferencia parece pequeña, pero es enorme. El cristianismo europeo no es idéntico al cristianismo de Oriente Medio. El judaísmo europeo no es idéntico al judaísmo de otras regiones.
Y un musulmán europeo del siglo XXI tampoco tiene por qué interpretar las cuestiones sociales exactamente igual que un musulmán del siglo VII, del Imperio otomano o de una sociedad contemporánea de Oriente Medio.
El Islam Europeo sería, por tanto, una tradición islámica europea, con raíces religiosas islámicas, pero con una cultura europea.
4. El principio número uno: La ley civil está por encima de la norma religiosa
Aquí debe existir una frontera absolutamente clara. En Europa, la soberanía pertenece al ciudadano y al Estado democrático, no a una autoridad religiosa, no a un imán, no a una interpretación de la sharía.
El Islam Europeo tendría que aceptar plenamente el principio: La religión puede orientar la conciencia del creyente, pero no sustituye la legislación democrática.
Un musulmán puede considerar que determinada conducta es pecado, pero no puede exigir que esa conducta sea ilegal simplemente porque su religión la considera incorrecta.
5. Segundo principio: Igualdad absoluta entre hombres y mujeres
El Islam Europeo tendría que asumir algo sin ambigüedades: Hombres y mujeres tienen exactamente la misma dignidad religiosa, jurídica, política y civil.
Europa ya establece la igualdad entre mujeres y hombres como uno de sus principios fundamentales, el Islam Europeo tendría que asumirlo no como una concesión a Europa, sino como una parte esencial de su propia evolución.
6. Tercer principio: Libertad de conciencia
No basta con permitir que alguien entre en una religión, hay que permitir también que salga. Un Islam Europeo verdaderamente compatible con Europa tendría que reconocer: Un musulmán puede dejar de ser musulmán, y ninguna autoridad religiosa debería tener poder para castigarlo por ello.
La libertad de religión europea incluye expresamente la libertad de cambiar de religión o de convicciones.
Una religión que solamente funciona cuando nadie puede abandonarla no funciona por convicción, funciona por presión.
7. Cuarto principio: El pensamiento crítico
El Islam Europeo debería aceptar plenamente la investigación histórica, científica y académica. El Corán puede ser estudiado religiosamente.
Pero también puede ser estudiado históricamente. Los hadices pueden ser objeto de investigación. Las interpretaciones medievales pueden ser discutidas. Los grandes pensadores musulmanes pueden ser criticados. Y ninguna pregunta debería considerarse una blasfemia.
Europa ha desarrollado una cultura intelectual basada en una idea sencilla: Ninguna autoridad está por encima de la pregunta.
La propia Carta europea protege la libertad de expresión y la libertad académica. El Islam Europeo necesitará algo parecido a una revolución intelectual: Pasar de la cultura de la respuesta a la cultura de la pregunta.
8. Quinto principio: Distinguir texto, interpretación, tradición y cultura
No todo lo que ha hecho históricamente una sociedad musulmana tiene necesariamente origen religioso.
Y no toda interpretación religiosa tiene el mismo peso.
El Islam Europeo necesitaría enseñar a distinguir: El texto. La interpretación del texto. La tradición histórica. La costumbre cultural.
Cuando estos conceptos se mezclan, resulta casi imposible reformar nada. Cuando se separan, aparece espacio para pensar.
Por ejemplo: Una determinada práctica pudo ser normal hace mil años. Eso no demuestra automáticamente que deba seguir siendo obligatoria hoy.
Un musulmán puede creer en Dios, rezar, ayunar durante el Ramadán y considerar el Corán un texto sagrado sin tener que reproducir todas las costumbres sociales de Arabia, Pakistán, Marruecos, Turquía, Afganistán o cualquier otro lugar.
La religión viaja, las culturas también, pero no tienen por qué viajar juntas para siempre.
9. El nacimiento de los «imanes europeos»
El imán europeo del futuro no debería ser simplemente un religioso formado en otro país que posteriormente llega a Europa.
Necesitamos una nueva generación de líderes religiosos: Formados en universidades europeas; con dominio de las lenguas locales; con conocimientos de historia europea; con formación en derechos fundamentales; y naturalmente, con una sólida formación islámica.
El imán del futuro debería poder hablar con un creyente sobre el Corán por la mañana y con un profesor universitario sobre Kant, democracia o inteligencia artificial por la tarde. El islam europeo tendrá que vivir dentro de una sociedad intelectual integrada.
10. El Islam Europeo tendría que ser nacional y europeo al mismo tiempo
Un musulmán europeo no debería tener que elegir entre: «soy musulmán» y «soy español».
Puede ser ambas cosas. Las identidades no tienen por qué competir.
Un Islam Europeo debería abandonar progresivamente la idea de que la identidad musulmana depende necesariamente de una nación de origen. El musulmán español no necesita vivir culturalmente como si estuviera en Marruecos.
El musulmán francés no necesita reproducir Argelia. El musulmán alemán no necesita reproducir Turquía.
Sus raíces familiares pueden conservarse, pero la religión puede adquirir una nueva cultura. Eso es precisamente lo que nos lleva al Islam eurpeo
11. El gran salto: Del inmigrante musulmán al ciudadano europeo
Durante demasiado tiempo el debate europeo ha tratado al musulmán como inmigrante, pero millones de musulmanes europeos ya no son inmigrantes, son ciudadanos, y sus hijos tampoco son inmigrantes, son europeos.
Aquí existe una transformación conceptual fundamental. El futuro no debería hablar únicamente de: «los musulmanes que viven en Europa». Deberíamos empezar a hablar de: «los musulmanes europeos».
La diferencia es enorme.El primer concepto describe una presencia, el segundo describe una identidad.
12. El Islam Europeo no puede ser una sucursal de ningún Estado extranjero
Una comunidad religiosa europea necesita autonomía. Sus mezquitas deberían ser transparentes. Sus líderes deberían responder ante sus comunidades. Y su formación religiosa debería desarrollarse dentro de Europa.
un Islam Europeo independiente economicamente. La autonomía económica será una de las bases de la autonomía intelectual. Quién paga la estructura acabará influyendo en las ideas.
No significa romper vínculos culturales con otros países, significa que una religión europea no puede depender estructuralmente de gobiernos extranjeros. El musulmán europeo necesita desarrollar sus propias instituciones.
13. El Islam Europeo necesitará una nueva relación con la sexualidad y la vida privada
Este será probablemente uno de los terrenos más difíciles. Europa ha desarrollado una concepción muy amplia de la autonomía individual. Las relaciones entre adultos, el matrimonio, el divorcio, la orientación sexual, la vida privada, la libertad personal.
14. ¿Por qué necesitamos el Islam Europeo?
Porque existe una realidad que no va a desaparecer. El islam ya forma parte de Europa.
La cuestión ya no es si queremos que exista. La cuestión es: ¿qué tipo de islam existirá?
Podemos tener un islam europeo abierto, democrático, autónomo y profundamente espiritual, o tener un islam medieval, dependiente de estructuras extranjeras y encerrado culturalmente.
Podemos tener comunidades cada vez más integradas, o comunidades cada vez más separadas. El futuro no está escrito. Y precisamente por eso debemos empezar a discutirlo.
Necesitamos un Islam Europeo porque las sociedades abiertas no pueden sostener comunidades desconectadas de sus valores constitucionales básicos. Un islam arraigado en Europa garantiza que la fe no sea un motor de aislamiento, sino un componente más de nuestra pluralidad cívica.
15. El Islam Europeo como laboratorio de civilización
Imaginemos Europa en 2050.
Millones de musulmanes europeos. Mezquitas diseñadas para ciudades europeas. Imanes formados en universidades europeas.
Mujeres musulmanas ocupando posiciones de liderazgo religioso, político y empresarial.
Universidades estudiando nuevas corrientes de pensamiento islámico europeo. Debates teológicos en francés, alemán, español, italiano, neerlandés y catalán.
Y algo extraordinario: Un musulmán europeo que no tenga que explicar constantemente por qué puede ser las dos cosas. Musulmán y Europeo al mismo tiempo.
Europa podría convertirse en el lugar donde el islam se reinventa
Puede parecer paradójico, pero quizá el futuro del islam no se encuentre únicamente en los países donde históricamente ha sido mayoría.
Podría encontrarse también en Europa. ¿Por qué?
Porque Europa ofrece algo extraordinariamente importante: Libertad para pensar.
Una religión puede transformarse cuando sus creyentes pueden estudiar sus textos sin miedo, discutirlos, compararlos con otras tradiciones y desarrollar nuevas interpretaciones.
16. No será un proceso rápido
No debemos engañarnos, no sucederá en cinco años, probablemente tampoco en diez. Una transformación religiosa profunda puede necesitar generaciones, las sociedades necesitan tiempo para cambiar.
Y habrá resistencia, algunos musulmanes considerarán el proyecto una traición, algunos europeos considerarán que nunca será suficiente .Habrá conflictos, habrá polémicas, habrá retrocesos, habrá radicalismos. El error sería esperar una solución perfecta, el Islam Europeo no eliminará todos los conflictos, pero será un marco común, donde el Islam podrá existir sin convertirse en un problema social.
17. El gran pacto
Podríamos imaginar un pacto histórico, entre ciudadanos musulmanes y sociedades europeas. Su filosofía podría resumirse así:
Europa garantiza: Libertad religiosa. Libertad de culto. Protección frente a la discriminación. Respeto a las comunidades musulmanas.
El Islam Europeo acepta: La democracia. El Estado de Derecho. La igualdad entre hombres y mujeres. La libertad de conciencia. La libertad de expresión. La autonomía del individuo. La separación entre religión y poder político. La prohibición de la violencia religiosa.
No sería una capitulación del islam, ni una capitulación de Europa, sería un contrato de convivencia.
18. El manifiesto del Islam Europeo
Podríamos resumir el proyecto en diez principios.
1. Dios es libremente elegido
La fe pertenece a la conciencia del individuo.
2. El ser humano está por encima de la institución
Ninguna autoridad religiosa puede estar por encima de los derechos fundamentales.
3. La ley democrática es la ley común
La religión puede orientar la conciencia, pero no sustituye al Estado.
4. Hombre y mujer tienen la misma dignidad
Ninguna interpretación religiosa puede justificar una desigualdad jurídica.
5. Nadie puede ser obligado a creer
La libertad de religión incluye la libertad de abandonar una religión.
6. Preguntar no es traicionar
El pensamiento crítico debe formar parte de la cultura islámica europea.
7. La mezquita pertenece a la comunidad
No a un gobierno extranjero.
8. La tradición puede evolucionar
Conservar la esencia no significa congelar la historia.
9. Ser musulmán y europeo no son identidades incompatibles
Pueden formar una identidad nueva.
10. El futuro pertenece a los musulmanes europeos
No a quienes hablen en su nombre desde fuera.
EL ISLAM EUROPEO.
Una religión antigua entrando en una civilización nueva. Y quizá uno de los grandes experimentos culturales del siglo XXI.
El Islam Europeo es la única solución realista porque demuestra que la modernidad no pertenece a una sola cultura, y que el islam es capaz de evolucionar, dialogar y encajar en el tablero de las democracias avanzadas. No es una utopía ingenua; es una necesidad histórica ineludible para garantizar la paz, la libertad y la cohesión de la Europa del mañana.
No estamos reformando el pasado, estamos diseñando el futuro. El Islam Europeo todavía no existe plenamente, pero sus primeros elementos ya están aquí.
