Radiografía del mundo chií en Europa

Radiografía del mundo chií en Europa

Los chiitas en Europa: Quiénes son, cómo llegaron y cómo han crecido…

Cuando en Europa hablamos de «los musulmanes», normalmente pensamos en el Islam suní. Y tiene cierta lógica: Los suníes constituyen la gran mayoría de los musulmanes europeos. Pero existe otra realidad mucho menos conocida: El chiismo.

Los chiitas son una minoría dentro del mundo musulmán, pero una minoría con una enorme importancia histórica, religiosa y geopolítica. Son mayoritarios en Irán e Irak y constituyen comunidades importantes en Líbano, además de estar presentes en otros países de Oriente Medio y Asia. Y también están en Europa.

No son millones de personas concentradas en un único país ni forman un bloque homogéneo. Son comunidades procedentes de Irán, Irak, Líbano, Pakistán, Afganistán, India, Azerbaiyán, Turquía y otros lugares, con historias, idiomas y posiciones políticas diferentes. 

Esto es importante porque hablar de «los chiitas» como si fueran una organización política sería un error.

Pero también sería un error ignorar que una parte del chiismo europeo mantiene vínculos religiosos, culturales y, en algunos casos, políticos con Oriente Medio, especialmente con Irán e Irak.

Y aquí aparece una cuestión interesante,  ¿Puede desarrollarse un chiismo plenamente europeo o seguirá siendo una religión conectada a autoridades, instituciones y conflictos políticos de Oriente Medio?

 

¿Qué significa ser chiita?

La división entre suníes y chiitas nació de una disputa que se produjo después de la muerte de Mahoma en el siglo VII.

Simplificando mucho, la cuestión original era: ¿Quién debía dirigir a la comunidad musulmana después de Mahoma?

Los chiitas consideran que Alí, primo y yerno de Mahoma, y sus descendientes tenían una legitimidad especial para dirigir a la comunidad. Los suníes desarrollaron otra concepción de la sucesión.

Con el paso de los siglos aquella disputa política se convirtió también en una tradición religiosa, jurídica, espiritual y cultural distinta.

Por tanto, el chiismo no es simplemente «otro tipo de musulmán».

Tiene:sus propias autoridades religiosas; sus propias tradiciones jurídicas; sus propios rituales; sus propios lugares de peregrinación; una memoria histórica particular; y una interpretación específica de la autoridad religiosa.

La figura central: El imán

En el chiismo duodecimano, la principal rama chiita, existe una doctrina de los doce imanes. Los chiitas duodecimanos consideran que estos líderes descendientes de Alí y Fátima poseen una autoridad religiosa especial.

El duodécimo imán, según esta tradición, desapareció y permanece oculto. Se espera su regreso. Esta idea tiene una enorme importancia en la religiosidad chiita.

Pero no todos los chiitas son duodecimanos. Existen también: Ismailíes; Zaydíes; y otras corrientes históricas. Por eso incluso decir simplemente «los chiitas» puede ocultar muchas diferencias.

Karbala: La memoria que explica buena parte del chiismo

Si hay un acontecimiento que hay que conocer para entender el mundo chiita, es Karbala.

En el año 680, Husayn, nieto de Mahoma e hijo de Alí, murió en la batalla de Karbala. Para los chiitas, Husayn se convirtió en símbolo de resistencia frente a la injusticia, sacrificio y lucha contra la tiranía.

Cada año millones de chiitas recuerdan su muerte durante Ashura, y esta memoria también ha llegado a Europa.

En ciudades europeas pueden celebrarse procesiones, ceremonias y actos públicos relacionados con Ashura. Barcelona es un ejemplo muy interesante, la comunidad chiita de la ciudad organiza procesiones de Ashura desde 2005.

El chiismo no es una versión «más radical» del Islam

Este punto merece ser muy claro. Chiismo no significa radicalismo. Un chiita puede ser: Conservador; progresista; nacionalista; apolítico; o partidario de un sistema político islámico.

Por tanto, no tiene sentido equiparar automáticamente: Chiismo = Irán = fundamentalismo = terrorismo. Las realidades son mucho más complejas.

Entonces, ¿por qué Irán es tan importante?

Porque Irán es el principal Estado chiita del mundo y, desde la Revolución Islámica de 1979, el chiismo duodecimano está estrechamente relacionado con el sistema político de la República Islámica.

La Revolución creó un modelo conocido como uelayat-el faqih, que concede una autoridad política especial al jurista islámico. Y aquí aparece una diferencia fundamental entre, chiismo como religión y el chiismo político iraní.

No son exactamente lo mismo. Un chiita europeo de origen iraní puede ser profundamente crítico con el régimen de Teherán. Otro puede simpatizar con él. Otro puede ser completamente apolítico.

 

¿Cuándo llegaron los chiitas a Europa?

Mucho antes de lo que probablemente imaginamos. La presencia chiita en Europa occidental se remonta al siglo XIX, y Gran Bretaña fue uno de los primeros destinos importantes. Posteriormente aparecieron comunidades en Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Países Bajos y Escandinavia.

Pero el crecimiento importante llegó principalmente durante el siglo XX.

Primero mediante: Estudiantes y comerciantes, después trabajadores e inmigrantes, y posteriormente refugiados y solicitantes de asilo.

Las revoluciones, guerras y conflictos de Oriente Medio hicieron que las comunidades crecieran considerablemente.

La Revolución iraní cambió Europa

1979 fue una fecha decisiva. La Revolución Islámica provocó una enorme transformación política en Irán, también tuvo consecuencias fuera del país.

Llegaron a Europa: Opositores al régimen; estudiantes; religiosos; exiliados; familias. Y comenzaron a crecer instituciones religiosas y culturales vinculadas al mundo chiita iraní.

Alemania es un buen ejemplo. Ciudades como Hamburgo ya tenían organizaciones chiitas iraníes desde antes de 1979. En los años sesenta la ciudad llegó a ser descrita como una especie de «colonia iraní», y allí se desarrolló el conocido Islamisches Zentrum Hamburg. 

Después llegaron Irak, Líbano, Afganistán y Pakistán

La historia europea del chiismo no es únicamente iraní.

Las guerras también provocaron movimientos migratorios. La guerra Irán-Irak, la guerra civil libanesa, las guerras de Irak, la guerra de Afganistán, los conflictos posteriores a 2001, y las nuevas crisis de Oriente Medio.

Todo ello contribuyó a crear comunidades chiitas europeas con orígenes muy diversos. La investigación académica sobre Europa identifica precisamente comunidades procedentes de Pakistán, Irán, Afganistán, Irak, Turquía, Líbano, India, Azerbaiyán y Bahréin, entre otros lugares. 

Reino Unido: uno de los grandes centros europeos

El Reino Unido tiene una de las comunidades chiitas más importantes de Europa. Su historia está muy relacionada con las comunidades procedentes del sur de Asia.

Hay chiitas:pakistaníes; indios; iraquíes; iraníes; libaneses; y de otros orígenes.

Londres se ha convertido en uno de los grandes centros europeos de actividad religiosa, educativa y cultural chiita. Y aquí encontramos una característica importante, las comunidades chiitas no son necesariamente étnicamente homogéneas. Una mezquita o centro puede reunir a personas de diferentes nacionalidades.

Alemania

Alemania es particularmente importante. Un estudio académico reciente identifica a Alemania como el segundo gran centro chiita de Europa y recuerda que las organizaciones iraníes ya estaban presentes allí antes de la Revolución de 1979. 

Hamburgo tuvo una importancia especial. Pero también encontramos comunidades en: Berlín; Colonia; Frankfurt; Bonn; y otras ciudades.

La comunidad combina iraníes con iraquíes, libaneses, afganos, pakistaníes y otros grupos.

Francia

Francia presenta una situación diferente. Su enorme población musulmana es principalmente suní, pero existen también comunidades chiitas procedentes especialmente de:Líbano; Irán; Irak; Afganistán; Pakistán.

La comunidad chiita francesa es relativamente pequeña comparada con el conjunto musulmán. Pero París funciona como un importante centro cultural y religioso.

Bélgica y Países Bajos

Estos dos países también tienen comunidades chiitas significativas.

Aquí encontramos una mezcla interesante de iraníes, iraquíes + libaneses + pakistaníes + indios.

La investigación europea ha estudiado específicamente las comunidades de Bélgica y Países Bajos y ha mostrado que la identidad étnica sigue teniendo bastante importancia dentro de las organizaciones chiitas.

Pero las nuevas generaciones están cambiando esta realidad. Los jóvenes nacidos en Europa empiezan a relacionarse con otros chiitas independientemente del origen de sus padres.

Suecia, Noruega y Dinamarca

Los países escandinavos también tienen comunidades chiitas.

Una característica importante es la llegada de iraquíes, iraníes, afganos y libaneses. Las comunidades suelen ser más pequeñas que en Reino Unido o Alemania, pero están institucionalizadas.

Hay asociaciones, centros religiosos, actividades juveniles y celebraciones de Ashura.

Italia: Una comunidad más pequeña

Italia tiene una presencia chiita relativamente pequeña. Los principales orígenes son: Pakistán; Irán; Líbano; Afganistán. Y existe incluso un pequeño número de conversos italianos.

Un estudio reciente sobre el chiismo en Italia destaca que las comunidades tienen dificultades para disponer de lugares de culto convencionales y que algunos conversos han creado sus propias organizaciones

España: Un chiismo pequeño pero visible

Aquí llegamos a una parte especialmente interesante.  El chiismo español es pequeño en comparación con el Islam suní, pero tiene una presencia organizada y visible, y no es un fenómeno exclusivamente reciente.

Barcelona: El caso más interesante

Barcelona tiene una comunidad chiita especialmente visible. La presencia se consolidó durante los años ochenta, inicialmente alrededor de musulmanes de origen libanés.

Posteriormente, durante los años noventa, llegaron personas de origen pakistaní. El crecimiento de esta comunidad llevó a la creación del Centro Islámico Al Qaim, abierto en 1999. 

Actualmente la comunidad está formada principalmente por personas de origen pakistaní, aunque también participan chiitas iraníes y de otros países. Y aquí aparece algo extraordinariamente interesante, el chiismo ya forma parte del paisaje religioso de Barcelona. No es simplemente una comunidad escondida.

Ashura en las calles de Barcelona

La comunidad de Al Qaim comenzó a organizar procesiones públicas de Ashura en el barrio del Born en 2005. Con el tiempo estas actividades se han convertido en una presencia periódica en el espacio público barcelonés.

El Ayuntamiento de Barcelona también ha documentado estas celebraciones y explica la historia de la comunidad y del Centro Islámico Al Qaim. 

Esto es interesante porque plantea una pregunta: ¿Cómo se transforma un ritual religioso originado en Oriente Medio cuando se traslada a una ciudad europea? La respuesta parece ser: Se adapta.

Madrid

Madrid también tiene una comunidad chiita organizada. Uno de los casos estudiados académicamente es la Fundación Alulbeyt España, una organización chiita duodecimana.

La organización ha celebrado públicamente la conmemoración del martirio del Imam Husayn, incluida una actividad en la Puerta del Sol estudiada por investigadores de la Universidad Complutense y la Universidad Europea de Madrid.

Otro estudio específico sobre el chiismo en Madrid analiza precisamente cómo la comunidad utiliza la memoria de Karbala para construir identidad en España.

Málaga y otras ciudades

También existen comunidades chiitas en otros lugares de España.

La presencia está relacionada principalmente con:iraníes; pakistaníes; iraquíes; libaneses; afganos. Algunas comunidades son muy pequeñas.

En algunos lugares no disponen siquiera de un centro exclusivamente chiita y utilizan espacios compartidos o instalaciones alquiladas para determinadas celebraciones.

Esto demuestra que no estamos ante una comunidad española homogénea.

¿Cuántos chiitas hay en España?

No existe un censo oficial fiable de chiitas en España. Y eso es importante decirlo. Las estadísticas españolas registran generalmente la religión musulmana, pero no suelen desglosar de forma precisa entre suníes, chiitas, ibadíes, ismailíes, etc. Por eso sería irresponsable publicar una cifra exacta como si fuera oficial.

Podemos afirmar que: Son una minoría dentro de la población musulmana española y que existen comunidades organizadas en varias ciudades.

 

Una característica muy interesante: los chiitas son una minoría dentro de una minoría

Esto cambia completamente su experiencia. Un musulmán suní puede ser parte de la mayoría dentro de la comunidad musulmana. Un chiita es diferente.

Puede encontrarse siendo minoría religiosa dentro de la sociedad española y simultáneamente minoría dentro de la propia comunidad musulmana. Esto puede fortalecer la identidad comunitaria.

Y aparece una cuestión política: Irán

Aquí está probablemente el asunto más delicado.

No podemos estudiar el chiismo europeo sin estudiar la influencia de Irán. Pero tampoco podemos decir: «Todos los chiitas europeos son agentes de Irán.»

Hay que distinguir, Chiismo es una tradición religiosa. Iraníes es una nacionalidad. República Islámica de Irán Un régimen político.

Pero la influencia iraní existe, eso sí es un fenómeno que merece ser estudiado.

Irán dispone de una enorme infraestructura religiosa, educativa y cultural internacional. Las autoridades religiosas iraníes mantienen relaciones transnacionales con comunidades chiitas.

El proyecto europeo AlterUmma, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, estudió precisamente cómo las autoridades religiosas chiitas y sus redes transnacionales conectan Oriente Medio con comunidades europeas. El proyecto analizó, entre otros lugares, Reino Unido y Alemania.

Por tanto: Las conexiones transnacionales son reales.La pregunta es qué intensidad tienen y qué finalidad tienen en cada caso.

Hezbollah y el debate europeo

Aquí aparece otra cuestión que no se puede ignorar. Hezbollah es una organización chiita libanesa con una dimensión política, militar y social, y mantiene una relación estrecha con Irán.

La inmensa mayoría de los chiitas europeos no son miembros de Hezbollah. Sin embargo, Europa debe vigilar cualquier organización que recaude fondos, haga propaganda o apoye actividades violentas.

El verdadero problema no es la religión, es la instrumentalización

El problema aparece cuando un Estado extranjero utiliza una comunidad religiosa como instrumento de influencia política. Y eso no sería un problema exclusivamente religioso. Sería un problema de injerencia extranjera.

El gran desafío: ¿Religión europea o religión transnacional?

Aquí encontramos uno de los grandes debates del futuro. Hay dos fuerzas.

Europeización. El chiismo se adapta a:democracia; igualdad jurídica; ciudadanía; libertad religiosa.

Transnacionalización. Las comunidades mantienen: autoridades religiosas extranjeras; financiación extranjera; conexiones políticas; redes internacionales.

 

Europa puede tener un problema que todavía no está viendo

Durante décadas Europa ha prestado mucha más atención al Islam suní. Especialmente: salafismo. Hermanos Musulmanes. yihadismo.

Pero el crecimiento de las comunidades chiitas abre otro campo.Porque el chiismo tiene una característica diferente: su conexión histórica con Estados y actores políticos de Oriente Medio, especialmente Irán.

Esto no significa que los chiitas europeos sean una amenaza. Significa que Europa necesita comprender mejor las redes transnacionales chiitas.

El proyecto europeo AlterUmma precisamente estudió cómo las redes religiosas chiitas conectan Europa con autoridades religiosas de Oriente Medio.

¿Está creciendo el chiismo en Europa?

Probablemente sí en términos de presencia social e institucional. Pero no tenemos estadísticas europeas suficientemente precisas para afirmar una cifra exacta.

Su crecimiento se explica principalmente por: Inmigración, refugiados. segundas generaciones, familias, conversos, una mayor capacidad de organización. Además, las comunidades están creando instituciones propias.

Pero hay un fenómeno todavía más interesante

El crecimiento no consiste únicamente en aumentar el número de creyentes. También consiste en aumentar la visibilidad.

Hace veinte años una comunidad podía reunirse discretamente en un local. Ahora puede: Organizar una procesión; organizar conferencias; aparecer en medios; celebrar actos públicos. La religión se vuelve visible, Barcelona es un excelente ejemplo.

El chiismo puede convertirse en un magnífico campo de investigación para entender cómo se está construyendo el Islam europeo.

Porque existe una diferencia muy interesante. El sunismo europeo tiene detrás una enorme diversidad de países y movimientos.

El chiismo tiene una característica especial: Una parte importante de su autoridad religiosa está conectada con grandes centros religiosos fuera de Europa.

Y eso plantea una pregunta fundamental: ¿Puede una religión transnacional convertirse realmente en una religión europea?. No solamente en el sentido de practicarla en Europa, sino en el sentido de pensar desde Europa.

 

Conclusión: Una minoría que Europa conoce poco

Los chiitas europeos son una minoría dentro de la minoría musulmana, pero su importancia es mayor de lo que sugieren sus números. Han llegado a Europa por caminos muy diferentes, han creado mezquitas, centros culturales, asociaciones, organizaciones juveniles y redes transnacionales.

En España su presencia es pequeña pero visible, especialmente en Madrid y Barcelona, con comunidades también en otras ciudades.

Barcelona ofrece uno de los ejemplos más interesantes: una comunidad chiita pakistaní que se consolidó a finales del siglo XX y que desde 2005 lleva sus celebraciones de Ashura al espacio público. 

Pero el futuro plantea una cuestión mucho más profunda. El chiismo europeo tendrá que decidir entre dos identidades: seguir siendo una extensión religiosa y cultural de Oriente Medio o convertirse progresivamente en un chiismo europeo. Probablemente será una mezcla de ambas.

Los jóvenes nacidos en Europa no van a abandonar necesariamente la religión de sus padres. Pero tampoco van a vivirla exactamente igual.

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