El asesinato de Theo van Gogh:  El día que Holanda perdió su inocencia

El asesinato de Theo van Gogh:  El día que Holanda perdió su inocencia

Theo van Gogh: el cineasta asesinado por criticar el islam

Serie: Atentados contra pensadores y periodistas en Europa · Artículo 2

El 2 de noviembre de 2004, un crimen conmocionó a los Países Bajos y redefinió las alarmas sobre el extremismo islámico en Europa. El cineasta y escritor Theo van Gogh fue brutalmente ejecutado a plena luz del día en Ámsterdam. Este ataque no solo acabó con la vida de una de las voces más provocadoras del país, sino que también destruyó la imagen histórica de los Países Bajos como un modelo inquebrantable de tolerancia y multiculturalismo.

 

1. Una muerte que parecía imposible en los Países Bajos

Los Países Bajos tenían fama de ser una sociedad tolerante, liberal y acostumbrada a discutir casi cualquier tema: religión, sexo, política, inmigración, monarquía o libertad de expresión.

Ámsterdam era uno de los símbolos de esa cultura. En sus calles convivían personas de distintas procedencias y creencias. El país tenía una larga tradición de libertad de expresión y de crítica a las instituciones religiosas.

Pero aquella imagen de tolerancia tenía problemas y tensiones.

Durante los años anteriores al asesinato, el debate sobre la inmigración, la integración de ciudadanos de origen musulmán y el papel del islam en la sociedad neerlandesa se había vuelto cada vez más intenso. El asesinato del político Pim Fortuyn, en 2002, ya había demostrado que la violencia política podía golpear a los Países Bajos.

Dos años después, la muerte de Theo van Gogh mostró algo todavía más grave: un ciudadano podía ser asesinado por su trabajo artístico y por las ideas que defendía o difundía.

 

2. ¿Quién era Theo van Gogh?

20 jaar geleden: de moord op Theo van Gogh - MAX Vandaag

Theo van Gogh nació el 23 de julio de 1957 en Wassenaar, Países Bajos. Era cineasta, escritor, columnista y una figura pública conocida por sus opiniones provocadoras.

Murió con 47 años.

Era descendiente de la familia del pintor Vincent van Gogh, aunque su carrera se desarrolló en el cine, la televisión y el periodismo de opinión.

Van Gogh no era un intelectual moderado en el sentido tradicional. Su estilo era directo, agresivo y burlón . Criticaba a políticos, religiosos y grupos sociales. 

En una democracia, una persona puede tener un lenguaje desagradable, equivocarse o provocar. Las respuestas posibles son la crítica, la sátira y el debate . El asesinato no puede convertirse en un mecanismo para establecer qué opiniones están permitidas.

 

3. Ayaan Hirsi Ali y la película Submission

El elemento central de la historia fue el cortometraje ** Submission: Part 1 **, estrenado en la televisión pública neerlandesa el 29 de agosto de 2004.

La película fue escrita por Ayaan Hirsi Ali y dirigida por Theo van Gogh. Hirsi Ali, de origen somalí, era entonces diputada del Parlamento neerlandés y una crítica muy conocida de determinados aspectos de la religión islámica y de las prácticas que justifican la subordinación de las mujeres.

La película duraba aproximadamente diez minutos. Presentaba a mujeres que relataban experiencias de abuso, violencia y sometimiento. Sobre los cuerpos de las protagonistas aparecían textos del Corán, con la intención de establecer una relación crítica entre determinados textos religiosos y la violencia contra las mujeres.

¿Qué pretendía denunciar la película?

Debatte künstlerische Provokation: Das Recht auf Spinnerei | taz.de

Hirsi Ali sostenía que algunas interpretaciones de textos islámicos podían utilizarse para justificar la violencia contra las mujeres. Su objetivo era denunciar esa relación y abrir un debate público.

La película generó críticas y protestas. Algunos musulmanes y organizaciones consideraron que la obra atacaba al islam en su conjunto y presentaba una imagen injusta de los creyentes.

Aquí es necesario introducir una distinción:

Una crítica a una religión forma parte del debate de ideas.

Una amenaza o un asesinato por motivos religiosos es violencia criminal.

Una religión no puede utilizarse como excusa para eliminar la libertad de quienes la critican.

También es legítimo analizar críticamente la película. Se puede cuestionar su simplificación, su manera de relacionar textos religiosos con conductas sociales o su enfoque sobre las mujeres musulmanas. Pero una crítica cinematográfica no es una autorización para matar a su director.

El problema que algunos prefirieron no discutir

La película planteaba una cuestión incómoda: ¿puede una sociedad criticar las interpretaciones religiosas que afectan a los derechos de las mujeres?

La respuesta en una democracia liberal debería ser sí. La crítica puede ser injusta, exagerada o provocadora, pero debe poder expresarse y discutirse.

El problema comienza cuando un grupo pretende que sus textos sagrados, sus símbolos o sus líderes queden fuera de cualquier crítica pública, y además intenta imponer esa protección mediante amenazas.

 

4. Las amenazas antes del asesinato

Después de la emisión de Submission, la tensión aumentó.

Ayaan Hirsi Ali ya había recibido amenazas antes de la película y necesitaba protección. Tras la emisión, las autoridades reforzaron las medidas de seguridad alrededor de ella.

Theo van Gogh también recibió amenazas, aunque su actitud frente a la protección policial fue diferente. Continuó moviéndose públicamente y mantuvo su estilo provocador.

Un documento del Gobierno neerlandés recoge que, después de la emisión de la película, las autoridades conocieron mensajes publicados en internet que amenazaban tanto a Hirsi Ali como a Van Gogh.

La pregunta que quedó después del atentado es incómoda: ¿Se tomaron suficientemente en serio las amenazas contra Theo van Gogh?

Para responder con rigor habría que examinar los informes de amenaza, las decisiones de protección, la información disponible en aquel momento y la coordinación entre los organismos de seguridad.

Pero sí hay una realidad evidente, las amenazas no eran simplemente una discusión en internet; acabaron convirtiéndose en un asesinato.

 

5. El día del asesinato: 2 de noviembre de 2004

La mañana del 2 de noviembre de 2004, Theo van Gogh circulaba en bicicleta por la Linnaeusstraat, en Ámsterdam.

Eran aproximadamente las ocho y media o las nueve de la mañana. La calle estaba transitada y había personas que se dirigían a sus trabajos.

Los disparos iniciales: Mohammed Bouyeri, un joven de 26 años de doble nacionalidad neerlandesa y marroquí, salió al paso armado con una pistola. Disparó repetidamente contra Van Gogh, quien cayó de la bicicleta herido.

Súplica desesperada: Van Gogh intentó cruzarse a la acera opuesta e imploró a su agresor: «¿Es que no podemos hablarlo?».

Muerte cruenta: Sin mediar palabra, el atacante remató al cineasta a quemarropa. Acto seguido, sacó un machete con el que intentó decapitar a la víctima y finalmente le clavó un gran cuchillo de cocina en el pecho.

La carta-manifiesto: Junto con el cuchillo, Bouyeri dejó una carta de cinco páginas incrustada en el cuerpo de Van Gogh. La misiva incluía amenazas directas de muerte contra Ayaan Hirsi Ali, políticos neerlandeses y los gobiernos occidentales.

08:45 AM  ──► El terrorista descerraja disparos contra Van Gogh en bicicleta

08:47 AM  ──► Intento de escape y remate a quemarropa a mitad de calle

08:50 AM  ──► Degüello ritual y carta clavada en el pecho con un cuchillo

09:15 AM  ──► Tiroteo con la policía y detención del asesino

¿Cuántas víctimas hubo?

La víctima mortal fue:

– Theo van Gogh, cineasta, escritor y columnista neerlandés.

Durante el ataque y la detención del asesino también se produjeron situaciones de peligro y violencia contra agentes de policía y personas presentes en el lugar que resultaron heridos por arma de fuego. El proceso judicial incluyó cargos relacionados con intentos de asesinato y otros delitos, además del asesinato de Van Gogh.

La víctima mortal principal fue Theo van Gogh. La gravedad del crimen estuvo también en su carácter político, su intención intimidatoria y las amenazas dirigidas a otras personas.

 

6. ¿Quién fue el asesino?

Mohammed B. veroordeeld tot levenslang - Rijnmond

El autor fue Mohammed Bouyeri, nació y creció en los Países Bajos. A pesar de haberse integrado bien durante su juventud, se radicalizó de forma acelerada a través del Red Hofstad (Hofstadnetwerk), una célula yihadista local compuesta por jóvenes radicalizados en el país.

Tenía 26 años cuando cometió el asesinato y 27 cuando fue condenado. 

¿Actuó solo?

Bouyeri fue el autor material del asesinato. La investigación analizó sus conexiones con otros radicales y la posible existencia de una estructura terrorista.

Sin embargo, la sentencia de 2005 no estableció que hubiera demostrado que otras personas habían colaborado directamente con él en el asesinato de Van Gogh.  

 

7. Los motivos del atentado

Los motivos del asesinato fueron de carácter religioso e ideológico.

Bouyeri consideraba a Theo van Gogh un enemigo del islam por su participación en Submission y por sus opiniones públicas. La carta que dejó en el cuerpo de la víctima contenía amenazas contra Ayaan Hirsi Ali y expresaba una visión extremista que presentaba la violencia como un deber religioso.

Durante el juicio, Bouyeri no mostró arrepentimiento. Declaró que había actuado por convicción religiosa y que volvería a hacerlo si tuviera la oportunidad.

La idea peligrosa del «insulto que merece la muerte»

El núcleo ideológico del caso puede resumirse así:

  1. Una persona critica el islam.
  2. El extremista interpreta la crítica como una ofensa absoluta.
  3. El crítico es declarado enemigo.
  4. La violencia se presenta como una obligación religiosa.
  5. El asesinato se convierte en un acto supuestamente justificable.

Esta lógica es incompatible con el Estado de derecho. En una democracia, ninguna persona puede ser condenada a muerte por un individuo o por un grupo religioso. La libertad de conciencia incluye la posibilidad de creer, cambiar de religión, abandonar una religión, criticarla o no creer en ella.

Si una idea solo puede sobrevivir cuando se prohíbe criticarla, el problema no está en la libertad de expresión, sino en la pretensión de imponer una autoridad sobre el pensamiento ajeno.

 

8. El arresto de Mohammed Bouyeri

Después del ataque, Bouyeri intentó huir.

La policía lo persiguió y se produjo un intercambio de disparos. El agresor resultó herido en una pierna y fue detenido.

Las autoridades encontraron pruebas que lo relacionaban directamente con el asesinato. La investigación también estudió la carta, las armas, sus movimientos y sus posibles vínculos con círculos islamistas radicales.

El arresto permitió que el caso llegara a los tribunales y que la responsabilidad penal se examinara mediante un procedimiento judicial.

 

9. El juicio: una condena a cadena perpetua

Mohammed Bouyeri, already convicted of m

El juicio se celebró en Ámsterdam en julio de 2005. Bouyeri reconoció su responsabilidad y no presentó una defensa destinada a negar los hechos.

El 26 de julio de 2005, el tribunal de Ámsterdam lo condenó a cadena perpetua.

La sentencia consideró probado que el crimen se había cometido con intención terrorista. El tribunal entendió que el asesinato pretendía generar miedo en la sociedad y afectar al sistema democrático neerlandés.

El juez Udo Willem Bentinck señaló que la pena máxima era necesaria para proteger a la sociedad. La sentencia también tuvo en cuenta la ausencia de arrepentimiento del acusado y sus declaraciones de que volvería a cometer el crimen.

¿Por qué fue importante la sentencia?

La condena no trató el caso únicamente como un asesinato individual.

El tribunal consideró que existía una dimensión terrorista porque el crimen pretendía intimidar a una sociedad y atacar el funcionamiento de la democracia. En otras palabras, la víctima no fue elegida solamente por una disputa personal: Van Gogh era un símbolo público de una determinada libertad de expresión, y el mensaje de la violencia estaba dirigido también a otras personas.

La sentencia fue especialmente relevante porque se dictó en un momento en el que los Países Bajos estaban revisando su respuesta al terrorismo de inspiración islamista.

 

10. Las consecuencias inmediatas en los Países Bajos

El asesinato provocó una conmoción nacional.

En la zona donde murió Van Gogh aparecieron flores, mensajes, velas y objetos en su memoria. La ciudadanía expresó dolor, indignación y preocupación por el futuro de la sociedad neerlandesa.

Pero el asesinato no produjo únicamente homenajes. También se desencadenó una etapa de tensión social y religiosa. Se registraron ataques contra mezquitas y escuelas islámicas. El ambiente político se volvió más duro y el debate sobre la integración, la inmigración y el islam adquirió una intensidad nueva.

 

11. Ayaan Hirsi Ali: de colaboradora de la película a objetivo de las amenazas

Picture taken 18 January 2005 shows Dutc

La carta colocada sobre el cuerpo de Van Gogh estaba dirigida a Ayaan Hirsi Ali.

El mensaje dejaba claro que ella también era un objetivo. Hirsi Ali había escrito el guion de Submission y había participado en el debate sobre la violencia contra las mujeres y las interpretaciones religiosas.

Tras el asesinato, su situación de seguridad empeoró y tuvo que mantenerse bajo una protección intensa. La diputada tuvo que refugiarse temporalmente en instalaciones militares

Hirsi Ali se convirtió en una figura internacional del debate sobre el islam, la libertad de expresión, los derechos de las mujeres y la seguridad de los críticos religiosos. Y finalmente abandonó la política neerlandesa para trasladarse a Estados Unidos

 

12. Las consecuencias políticas en los Países Bajos

El asesinato tuvo varias consecuencias en el debate nacional.

Revisión del modelo de integración: Los Países Bajos habían confiado durante años en un modelo de convivencia que, en determinados ámbitos, permitía a diferentes comunidades mantener instituciones, asociaciones y espacios propios.

Después del asesinato aumentaron las preguntas sobre: La integración de los ciudadanos de origen inmigrante. La segregación en algunos barrios y centros educativos.

El papel de las asociaciones religiosas y comunitarias. La relación entre religión, identidad y ciudadanía. La educación en valores democráticos. La libertad de expresión en una sociedad plural.

Mayor atención al terrorismo de origen interno: Bouyeri no era un combatiente extranjero que hubiera llegado desde una zona de guerra. Era un ciudadano de los Países Bajos, nacido y criado en Ámsterdam, que se había radicalizado en un entorno local.

Esto obligó a prestar más atención al fenómeno del terrorismo interno y a la radicalización de personas que vivían en sociedades europeas.

El problema dejó de ser visto únicamente como una amenaza importada desde el exterior. También podía desarrollarse dentro de las propias ciudades europeas.

Más medidas de seguridad para escritores y políticos: El caso reforzó la preocupación por la seguridad de quienes criticaban el extremismo religioso.

Periodistas, políticos, escritores y activistas comenzaron a plantearse con mayor seriedad si sus declaraciones podían convertirlos en objetivos. En algunos casos, la protección policial pasó a formar parte de la vida cotidiana.

La pregunta que surgió fue especialmente grave: ¿Puede una democracia seguir siendo libre si sus ciudadanos necesitan protección policial para criticar una ideología?

Giro político a la derecha: El atentado impulsó el discurso de líderes políticos que cuestionaban la integración y la inmigración, sentando las bases para el ascenso del populismo de derecha (encabezado posteriormente por figuras como Geert Wilders)

 

13. Consecuencias a nivel europeo

Alerta sobre el «terrorismo local» (Homegrown Terrorism): El caso demostró a las inteligencias europeas que la amenaza yihadista ya no provenía únicamente de combatientes extranjeros entrenados en el exterior, sino de jóvenes nacidos y educados en ciudades europeas.

Precursor de la crisis de la libertad de prensa: La muerte de Van Gogh actuó como el trágico precedente de lo que años más tarde ocurriría en Dinamarca (caricaturas de Mahoma en 2005) y en Francia con la masacre de la revista Charlie Hebdo en 2015.

Revisión del modelo multicultural: Gobiernos como los de Alemania, Reino Unido y Francia intensificaron sus debates legislativos para exigir mayor integración cultural, cursos de ciudadanía y controles más estrictos sobre el financiamiento exterior de las mezquitas.

 

14. Lo que este caso enseña a Europa

El caso Theo van Gogh deja varias lecciones.

Primera: la libertad de expresión no puede depender de la aprobación religiosa

Una democracia no puede establecer que ciertas religiones o ideologías quedan protegidas de la crítica por encima de otras.

Si se permite criticar al cristianismo, al judaísmo, al islam, al ateísmo, al budismo o a cualquier otra creencia, el criterio debe ser general.

La crítica no tiene por qué ser inteligente o elegante para existir. Puede ser contestada mediante debate.

Segunda: el extremismo debe analizarse sin miedo

La radicalización islamista no debe ocultarse por miedo a perjudicar la imagen de los musulmanes.

Al mismo tiempo, el análisis del islamismo radical no puede convertirse en una acusación contra todos los musulmanes.

Tercera: la convivencia necesita límites democráticos

La convivencia no consiste en que cada comunidad pueda imponer sus propias reglas a toda la sociedad.

Una democracia debe proteger la libertad religiosa, pero también: La igualdad entre hombres y mujeres. La libertad de conciencia. La libertad de crítica. La seguridad de las personas.

La tolerancia no puede convertirse en una obligación de tolerar la intimidación.

Cuarta: las amenazas deben tomarse en serio

Las amenazas de muerte no son una forma normal de debate. Las autoridades deben evaluar su gravedad, investigar su origen y proteger a las personas en riesgo.

El caso Van Gogh muestra el coste que puede tener una amenaza cuando no se entiende o no se valora adecuadamente.

 

Conclusión: una democracia no puede pedir permiso para pensar

Theo van Gogh fue asesinado porque un extremista decidió que una crítica al islam merecía una respuesta mortal.

La lección más importante de Theo van Gogh que ninguna religión, ideología o comunidad puede reclamar el derecho a decidir quién tiene permiso para hablar.

Si Europa quiere conservar sus democracias liberales, debe proteger simultáneamente la libertad religiosa y la libertad de criticar las religiones. Debe combatir el extremismo islamista. Y debe proteger a los artistas, escritores, periodistas y ciudadanos que se atreven a abordar asuntos incómodos.

Porque cuando una sociedad empieza a callarse por miedo, el asesino ya no necesita disparar a todos. Le basta con conseguir que los demás dejen de hablar.

 

Cronología esencial

Theo van Gogh: 23 juli 1957 - 2 november 2004 | Gemeente Amsterdam

  1. Nace Theo van Gogh, el 23 de julio, en Wassenaar, Países Bajos.

29 ago. 2004. Se emite Submission, realizada por Theo van Gogh y escrita por Ayaan Hirsi Ali.

31 ago. 2004. Las autoridades reciben información sobre amenazas publicadas en internet contra Hirsi Ali y Van Gogh.

2 nov. 2004. Mohammed Bouyeri asesina a Theo van Gogh en la Linnaeusstraat de Ámsterdam.

2 nov. 2004. Bouyeri es detenido después de un enfrentamiento con la policía.

26 jul. 2005. El tribunal de Ámsterdam lo condena a cadena perpetua por asesinato con intención terrorista y otros delitos.

Fuentes. Archivo de la ciudad de Ámsterdam. Tribunal de Justicia neerlandés: Reuters. EL PAÍS. VPRO Cinema. Documento oficial del Parlamento neerlandés. 
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